Avances.
Grupo B - Valentina Olaechea - Camila Pezza - Carlos Gil
ESC. 1 / INT. CAMARIN / NOCHE
Las luces laterales y superior de un espejo iluminan el ambiente, revelando un cuarto pequeño. En los bordes varias fotos de otros shows. Sobre la mesadita hay elementos de maquillaje, desodorantes, perfume y una botella de plástico con agua. Un sahumerio aromatiza el lugar. Un carry-on abierto, contiene ropa revuelta y zapatillas del músico.
El camarín vibra con el eco lejano del público gritando.
PÚBLICO (O.S.)
¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!
Frente al espejo, CALEB (22), cantante de mirada intensa y rostro cubierto de sudor, se seca la transpiración con una toalla. Tiene las manos temblorosas. Respira agitado. Mira fijo su reflejo. Se queda quieto, pasa la lengua por sus labios resecos, cierra los ojos.
Golpes en la puerta.
ASISTENTE (OFF)
¡Caleb! ¡Dale, tenés que salir ya! ¡Están pidiendo
otra!¡La gente está como loca!
Caleb no responde, sigue mirándose en el espejo, con los ojos vidriosos. Se seca la cara una vez más. Silencio.
El grito del público se intensifica.
FUNDE A NEGRO.
TÍTULO - “LA VOZ DEL SILENCIO”
ESC.2 / CASA DE LA BRUJA / INT.DIA
La habitación está oscura, apenas iluminada por velas rojas y un cuenco con hierbas en el centro.
CIBELE (30) está sentada en el piso, con una pollera larga azul que cubre totalmente sus piernas, su blusa, de mangas largas con bolados de color blanco, se deja ver detrás de un velo negro transparente. En su cuello lleva puesto un camafeo y un colgante con una turmalina negra. CIBELE con los ojos cerrados, respira profundo. Entre sus manos sostiene una fotografía arrugada de Caleb.
CIBELE
(En susurro)
Caleb…
Cibele abre los ojos y apoya la fotografía encima del cuenco y por encima de ella pasa sus manos.
CIBELE
Ya es momento… ven a mi.
Las llamas de las velas se mueven, de pronto, una se apaga sola. Un viento invisible atraviesa la habitación.
ESC 3. / INT. CASA DE CALEB / DÍA
La luz de la mañana entra fragmentada por la persiana, rayas luminosas atraviesan el polvo en suspensión. La habitación está desordenada: remeras en el piso, taza con restos de café. Un amuleto con una piedra de color llamativo, cuelga del cuello de Caleb. En la mesita de luz, una libreta abierta con páginas en blanco y bollitos de papel. Él está acostado en la cama con jogging y buzo ancho. Rasguea la guitarra, su mirada está clavada en un punto fijo del techo.
Caleb deja la guitarra a un costado, se levanta y le da play a la pista de audio en su computadora. Se dirige al micrófono y comienza a improvisar una canción sin éxito.
Insiste. Logra cantar una melodía distinta. De pronto, un ruido extraño. Caleb escucha sonidos raros, distorsionados, inentendibles, mira la computadora ajustando el volumen. Nada. Gira la cabeza buscando entender de donde proviene el sonido, inquieto.
Un sonido metálico notifica un correo. En la bandeja de entrada: un mensaje de remitente desconocido. Solo un archivo: “escuchame”. Caleb lo reproduce, pega un salto al escuchar, se asusta. Suena a vinilo rayado, sonido turbio. Sus ojos bien abiertos se mueven con rapidez, él intenta pausar el audio pero no lo logra, se desespera y aprieta rápidamente el botón de pausa varias veces. Termina el audio y su expresión facial cambia, su mirada es fija y su cuerpo calmado con una postura derecha, “Dirección 320 y 635 - Bosque San Antonio”
Detrás, en la pared, un anuncio de su show. Caleb agarra las llaves del auto sobre la mesa. Sale de la habitación cerrando la puerta.
ESC. 4 / EXT. CALLE / ATARDECER
El auto está detenido frente a una casa antigua, medio escondida entre los árboles. El sol del atardecer tiñe el cielo de naranja y violeta.
Caleb se queda un momento quieto. Sujeta el amuleto con fuerza. Mira hacia la casa, luego al retrovisor. Su respiración se escucha pesada. Se saca el cinturón de seguridad y baja del auto. Camina hacia la puerta. Llega y cierra los ojos un instante, suelta aire y cuando va a tocar la puerta, nota que está abierta, la empuja, se traba, pero igual logra entrar.
Cibele de espaldas está encendiendo velas, escucha a Caleb entrar, se da vuelta, su rostro no se ve con nitidez, está cubierta por un velo negro transparente.
CIBELE
Tardaste en llegar.
Un silencio pesado. Caleb da un paso dentro de la casa, la puerta se cierra sola detrás de él.
ESC. 5 / INT. CASA DE LA BRUJA / ATARDECER Y NOCHE
La casa es oscura, llena de objetos antiguos, símbolos, runas, velas encendidas en distintos lugares, libros gruesos, frascos, botellas, plumas, cosas que cuelgan del techo.
CIBELE
(se ríe suavemente)
Tu voz. Tu voz no es solo un canto.
Cuando la dejas fluir, los espíritus
despiertan,llamados por un eco, un
portal que solo vos podes abrir.
Cibele firme se va acercando lentamente hacia él.
Caleb escucha atentamente, con cierta confusión en su mirada.
CALEB
¿De qué me estás hablando? ¿Quién sos vos?
Cibele se levanta el velo, deja ver su rostro y sus labios rojos llaman la atención.
CIBELE
(Vuelve a reír)
Sentate.
Caleb duda en sentarse. Cibele comienza a barajar lentamente las cartas del Tarot. Las golpea contra la mesa, abre un abanico perfecto. Cibele le hace seña para que se siente. Caleb en alerta se sienta, la bruja le hace elegir tres cartas. CALEB levanta una por una.
Primera carta: LA MUERTE.
Segunda carta: LA TORRE.
Tercera carta: EL DIABLO.
CIBELE
(con voz severa)
Tu destino no es un secreto.
Y tu voz… no te pertenece.
CALEB
(sin entender)
¿Qué me estás diciendo?
CIBELE
(con voz imponente)
La Muerte: no es el fin de la vida, sino de
lo que conocés de vos mismo. Algo va a morir para que algo nuevo nazca.
Señala la segunda.
La Torre: lo que creías firme, se quiebra.
Una estructura se derrumba, y con ella tu eje
Toca la tercera, baja la voz.
El Diablo: la traición, el engaño.
Hay algo cercano que no es lo que parece.
CALEB
(confundido)
¿Qué me estás diciendo?
CIBELE
(suavizando, como una advertencia)
Puedo ofrecerte un ritual de protección.
Caleb intenta tocar las cartas, pero Cibele le agarra la mano con fuerza, haciendo un corte rápido en su palma. Deja caer la sangre en una copa que contiene hierbas, las revuelve hasta que el humo comienza a levantarse.
Caleb con miedo, intenta levantarse, pero su cuerpo se paraliza. Cibele comienza a recitar palabras en un idioma desconocido.
CIBELE:
Anima tua, lux vitae,
nunc mihi ligare.
Fios domhain, fuil is anam,
ad me venite,
ego sum tenebra, ego sum flamma.
Vita tua in corde meo, aeternum ardebit.
ego sum tenebra, ego sum flamma.
CALEB, poseído, empieza a cantar, su voz comienza a resonar de manera sobrenatural, cada nota le roba energía. El sonido “in crescendo”, se mezcla con otros, ruido del disco rayado, voz de la bruja hablando en Celta, luego se superpone Caleb cantando a lo bajo,ruido de timbales y tambores, Caleb canta más fuerte, ruido de un metrónomo en aumento, voces de espíritus.
Cibele extiende las manos y al hacer contacto con las de Caleb, él inclina su cabeza hacia atrás. La habitación comienza a llenarse de humo, las luces parpadean, voces espectrales lo rodean. Caleb sigue cantando, cada vez más débil, cabecea y entrecierra los ojos, mientras la bruja sonríe agitada.
Silencio absoluto.
ESC: 6 / INT. CASA DE LA BRUJA / DIA
Un rayo de luz entra por la ventana.
Caleb se despierta en el suelo sobresaltado, jadeando.
Las velas apagadas. En su cuello, el amuleto ahora negro.
Caleb se levanta tambaleando. Se acerca a un espejo antiguo. Su reflejo lo devuelve pálido, con ojeras profundas. Posa los dedos en el amuleto y frunce el ceño al notar el cambio de color. Con pasos pesados, se dirige a la puerta y la abre. Sale de la casa. El viento sopla fuerte, es de día.
ESC. 7 / EXT, CASA DE LA BRUJA / DIA
Caleb avanza unos pasos hacia el auto. Su respiración se calma. Una leve sonrisa malévola se dibuja en su rostro.
Pero no es él quien sonríe, es el rostro de Cibele.
Caleb —o lo que queda de él— se ajusta el amuleto al cuello, se sube al auto y arranca.
FIN.
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